¿Quieres saber qué opinan sobre el Departamento de Calidad de Sic Agroalimentaria?

Empresas y cooperativas de la región nos cuentan porqué su apuesta por la Calidad y las ventajas competitivas que han obtenido en el mercado

Mercedes Sánchez “nuestra marca ha ganado prestigio al obtener el certificado de calidad IFS”

“Cualquier duda o problema que nos ha surgido nos lo han gestionado y solucionado sin problema desde SIC”

Nuria Chávez: “Implantar el certificado IFS ha permitido no solo mejorar los procesos en la elaboración de nuestros vinos y exportar la práctica totalidad de nuestra producción, sino mejorar también la dinámica de trabajo interno”

SIC Agroalimentaria, con una experiencia de cerca de 30 años en el mercado, se dedica a la  mejora de la competitividad y a la generación de valor de empresas que componen la cadena agroalimentaria, mediante la prestación de un servicio integral, especializado y de calidad.

Desde su departamento de Calidad, su equipo de profesionales de reconocida y dilatada experiencia, trabaja en la consultoría para la implantación y certificación de sistemas amparados bajo los principales referenciales de calidad agroalimentaria, tanto de procesos de gestión como de producto, para abordar los planes de comercialización y/o internacionalización por los que apuestan las empresas y cooperativas.

Bodegas Campos Reales

Bodegas Campos Reales, situada en El Provencio (Cuenca) es una de las bodegas Españolas líderes en la producción de vinos de la categoría popular-premium. Comenzó su andadura y confianza con Sic Agroalimentaria hace unos cuatro años en materia de calidad.

Su responsable de Calidad, Ángela Bonilla, afirma que hace cuatro años la bodega implantó la norma BRC de la mano de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha y ha continuado estos últimos años a través también de la consultora del grupo Mª Ángeles García Chico de Sic Agroalimentaria.

Bodegas Campos Reales ha trabajado en los últimos tiempos, a través de un contrato de mantenimiento de normas de calidad, ha sido modificar todos los procedimientos de calidad en base a las normas BRC e IFS, pues con anterioridad toda la documentación se hacía para las ISO.

Los motivos para llevar a cabo el cambio es que ambas normas de calidad agroalimentaria por las que se ha apostado son más exigente aún “y nos permitían a la vez reducir la documentación, son procedimientos más dinámicos”.

Posicionamiento mundial a través de la implantación de Calidad

Bonilla nos indica que entre los beneficios obtenidos está “el posicionamiento de la empresa a nivel mundial, que es donde te exigen estas normativas. También hemos mejorado la relación comercial tanto en cantidad como en calidad con empresas a las que nosotros  embotellamos. Pues si ellas han conseguido vender más con estos certificados, nosotros también”.

También hemos mejorado a nivel interno, nos cuenta la responsable de calidad. Con los procedimientos mejoran mucho no solo las instalaciones, también el contacto entre los compañeros es más cercano, porque al final tenemos que hablar los unos con los otros. Saber qué necesitamos los de un departamento con otro. Pero sobre todo ha sido muy positivo a nivel documental pues llevar todo con mucho rigor es más fácil a la hora de encontrar y solucionar los problemas.

De cara a nuestros clientes ha sido un acierto total, incluso para nuestros comerciales de exportación. Con estas normativas tenemos las puertas abiertas en Europa y otros países y con la BRC, aunque es más bien británico, también en otros tantos lugares.

Complicidad con los consultores de Sic Agroalimentaria

Con los consultores de Sic Agroalimentaria siempre ha habido mucha complicidad. Con Mariángeles ha sido fácil incluso trabajar en este año tan complicado de la pandemia “siempre tiene en la boca, ¿Te puedo ayudar? y en un departamento como el nuestro, eso es genial”.

Bodegas Campos Reales está especializada en vinos de la variedad Tempranillo y cuenta en su haber con importantes reconocimientos como el “Mejor Tinto Joven de España” o el “Baco de Oro”.

Cuenta  con 4.000 hectáreas de viñedos entre las que se esconden grandes tesoros como las viñas de pie franco de más de 70 años. Sus elaboraciones son vinos honestos que muestran la autenticidad de la mejor fruta.

Horneados Vegetales

También Horneados Vegetales de Manzanares (Ciudad Real), ha hecho una apuesta fuerte por la calidad con Sic Agroalimentaria.

Mercedes Sánchez, responsable de Calidad de Horneados Vegetales, nos indica que  los trabajos que realizados de la mano de la consultor Mariángeles García Chico han consistido en planificar e implementar los mecanismos de control de calidad a lo largo de todo el proceso productivo de la firma.

Para ello, se ha asegurado la aplicación de los reglamentos y de las normas técnicas en la calidad de los artículos de consumo. “Inspeccionar centros de producción, transformación, transporte, manipulación, almacenamiento y venta de productos”, es donde hemos actuado “para asegurarnos que se ajustan a las reglamentaciones y normas pertinentes”.

Asegurar productos terminados

Para nosotros ha sido muy importante inspeccionar los productos terminados o las piezas fabricadas a fin de asegurar de que son conformes a las reglamentaciones vigentes y normas de calidad preestablecidas.

Instalaciones de Bodegas La Estación

Además, “la implantación del sistema de calidad en Horneados Vegetales nos ha permitido asesorar a empresas y al público en general sobre la aplicación de las reglamentaciones y normas en materia de higiene, sanidad, etc”.

También a los fabricantes, conductores y personal encargado del mantenimiento y la reparación de automóviles y otros vehículos sobre la aplicación de normas técnicas y condiciones que deben satisfacer los vehículos. Este trabajo nos ha permitido “asegurar de que la flota sea conforme a las reglamentaciones”.

No menos importante ha sido formar al personal de las organizaciones sobre sistemas y métodos de control de calidad.

Todos estos puntos de actuación han permitido a la empresa de Manzanares obtener en el certificado de calidad IFS, en nivel superior y lo hemos mantenido en el tiempo. “Nuestros clientes –continúa Mercedes Sánchez-, han ganado seguridad y tranquilidad en la comercialización de nuestros productos. Y nuestra marca ha ganado prestigio al obtener dicha certificación”. En tema análisis, fichas técnicas, trazabilidad, vida útil del producto en todos estos aspectos hemos mejorado a pasos agigantados”.

“Sin duda, el servicio ofrecido por SIC ha sido excepcional. Cualquier duda o problema que nos ha surgido nos lo ha gestionado y solucionado sin problema ninguno”.

Bodegas La Estación

Nuria Chávez, de Calidad de Bodegas La Estación y Jesús Ortiz, el director de la bodega, Jesús Ortiz, señalan que la certificación de IFS ha sido una de las auto exigencias que la bodega, situada en Santa Cruz de la Zarza, se marcó para estar a la altura de la demanda de los consumidores, ofreciéndoles siempre el mejor producto final.

LA ESTACIÓN 1

La bodega apostó por  invertir en modernización e innovación; tanto en recursos materiales y humanos, como con los que tienen que ver con las instalaciones y el campo.

Tras el cambio de dirección, la bodega cooperativa ha dado un giro de 180 grados. “Lo hemos tenido claro, para poder avanzar debíamos de apostar por nuestros propios vinos y además ofrecer a nuestros clientes las garantías de calidad más exigentes del mercado”.

Apostar por la IFS les ha permitido no solo consolidar mercado sino aumentar e internacionalizar la empresa. La práctica totalidad del vino elaborado por Bodegas la Estación se exporta, según los estándares y características a la carta solicitadas por sus clientes.

Implantar el certificado IFS ha permitido no solo mejorar los procesos “sino mejorar también la dinámica de trabajo interno”, nos señala Nuria. “Ahora todos sabemos mejor qué función y qué actividades hacemos cada uno y eso nos ayuda a ayudarnos”.

Desde esta cooperativa toledana también se quiere poner en valor el trabajo de cercanía llevado a cabo desde Sic Agroalimentaria “contar con los consultores de Sic ha sido contar con una persona más en el equipo. Ha sido un año muy difícil por la pandemia, pero incluso eso, a través de SIC ha sido fácil, pues han estado junto a nosotros por medios telemáticos las 24 horas al día si los hemos necesitado”.

Una apuesta ganadora: calidad y seguridad alimentaria

  • Sic Agroalimentaria refuerza su apuesta por la implantación de sistemas de gestión para garantizar alimentos sanos y excelentes.
  • Con la ampliación del departamento se consolida la consultoría de sistemas de calidad en empresas de sectores como el industrial u otro tipo de servicios.
  • Entre los beneficios está mejorar la competitividad, ofrece confianza a los clientes, mejora la imagen de la empresa y por supuesto, se cumple con la legislación. Leer más

La seguridad alimentaria, base de la normalidad

La seguridad alimentaria existe cuando todas las personas tienen acceso en todo momento, y eso, en una crisis como la actual, el sector lo ha cumplido una vez más.

Además de haber suministrado alimentos de manera constante, lo ha hecho en las mejores condiciones higiénicas, con todas las garantías.

Antes de la crisis del COVID-19 el concepto de seguridad alimentaria más manejado era el del aseguramiento de las condiciones higiénico-sanitarias de los alimentos, de tal forma que no tengan ningún efecto negativo sobre la salud de los consumidores.

Pues bien, desde que se empezó a pensar que sería posible un confinamiento, con limitaciones de movimientos por parte de los ciudadanos, el concepto de seguridad alimentaria se centró en sus orígenes: la disponibilidad de alimentos.

De hecho, según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), “la seguridad alimentaria existe cuando todas las personas tienen acceso en todo momento (acceso físico, social y económico) a alimentos suficientes, seguros y nutritivos para cubrir sus necesidades nutricionales y las preferencias culturales para una vida sana y activa”.

Hasta ahora dábamos por sentado que íbamos a ir a cualquier supermercado y lo normal sería encontrarnos los lineales repletos, todos los productos a nuestra disposición sin límite de cantidad y, si acaso, algún día un producto o marca determinada, que se había terminado en ese momento y aún no lo habían repuesto.

Esto cambió hace unos meses debido a la crisis del Covid-19, y ahora nos hemos dado cuenta, aunque ya lo sabíamos, de que para que los alimentos lleguen a los supermercados son imprescindibles muchos eslabones de la cadena agroalimentaria, cuyo primer eslabón está anclado al campo.

Es a partir de aquí cuando nuestra percepción de las prioridades empieza a cambiar. La alimentación es la base de todo, también de la confianza de la población en que se van a poder alimentar de manera adecuada.

Reacción ejemplar

Afortunadamente, el sector agroalimentario español ha reaccionado de manera ejemplar. Se puede considerar que al sector se le ha sometido a una prueba de estrés y la ha superado con éxito. Los agricultores y ganaderos no han parado su actividad, tampoco el sector transformador, incluidas las cooperativas, por supuesto, y finalmente el transporte y la distribución también han desempeñado su labor, considerados todos ellos como sectores esenciales.

Hay que destacar que el sistema de producción y distribución de alimentos españoles, al estar regido por la normativa europea, cuenta con todas las garantías sanitarias y medioambientales, es decir, que además de haber suministrado alimentos de manera constante, lo ha hecho en las mejores condiciones higiénicas, con todas las garantías.

Como es de prever, esta crisis pasará, esperemos que cuanto antes, pero deberíamos valorar el papel que el sector agroalimentario ha jugado en la seguridad alimentaria española. Nada mejor que considerar el trabajo de nuestro sector, consumiendo productos de cercanía, productos españoles. Tenemos la suerte de vivir en un país con una enorme riqueza agroalimentaria, sin tener que recurrir al exterior para suministrarnos alimentos y debemos aprovecharlo.

Las Administraciones, nacional y regional, con competencias en agricultura han emprendido campañas para promocionar el consumo de productos nacionales, en el caso del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y promoción de determinados productos de la región por parte de la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, como el cordero manchego, uno de los productos que han pasando por más dificultades por el cierre del canal HORECA (HOteles, REstaurantes y CAfeterías).

Por ello, el contacto con el productor de alimentos cercano, favoreciendo los canales cortos de comercialización, será fundamental en los tiempos venideros para mantener una actividad adecuada del sector productivo, así como una seguridad alimentaria que mantenga nuestra población bien suministrada.

Respecto al Medio Ambiente

También cabe una reflexión respecto al papel que sobre el medio ambiente juega el sector agroalimentario. Hemos visto que, debido al establecimiento del estado de alarma en nuestro país y la paralización de la mayoría de las actividades a escala prácticamente mundial los niveles de contaminantes de la atmósfera se han reducido drásticamente durante estos meses.

Medioambientalmente sostenibles y demostrado

En lo que a España se refiere, y sin entrar en tecnicismos de tipos de contaminantes, se estima que la bajada de la contaminación ha estado alrededor del 50%, siendo aún más acentuada en grandes ciudades, dada la reducción de movilidad experimentada.

En este sentido, vemos cómo la actividad agroalimentaria no se ha reducido, es más, en algunos casos se ha visto obligada a aumentar, por lo que su contribución general a las emisiones se supone que se ha mantenido estable y, aun así, estas emisiones han bajado de manera destacada.

Estos datos nos deberían hacer pensar en cómo queremos que sea nuestra producción agraria. Desde luego, es un sector estratégico para cualquier país y se ha demostrado sobradamente en estos meses. Es más, el efecto sumidero que tiene el sector agrario sobre los gases efecto invernadero reducen también la concentración de éstos en la atmósfera, y este efecto sumidero no ha cesado en todo este tiempo ni cesará mientras que las plantas sigan realizando su función fotosintética para su desarrollo. Por lo tanto, el camino no será el de reducir esta actividad, sino el de mejorar la eficiencia de los medios de producción utilizados.

Cada vez son más los avances que se logran en el campo de la eficiencia energética, prácticas respetuosas con el medio ambiente y optimización de los recursos para producir alimentos. Las normas medioambientales que hay que cumplir dentro de la Unión Europea son numerosas y muy exigentes. Cada vez que encontramos en los lineales productos españoles podemos tener la seguridad de que han cumplido con una extensa normativa y que se ha respetado el medio ambiente en su elaboración.

Conclusiones

Todo esto nos debería servir para seguir confiando en nuestros productos, consumirlos y apoyar su producción en el futuro. Esto hará que, además de preservar nuestra salud y el medio ambiente, hagamos posible que la vida en las zonas rurales se mantenga dignamente, existiendo actividad productiva en los núcleos rurales y favoreciendo su desarrollo.

En los momentos importantes es cuando se puede apreciar el comportamiento de las personas y de las empresas. Cuando esta crisis pase, que pasará, no nos olvidemos de la ejemplar reacción del sector agroalimentario y valoremos el trabajo realizado, irá en nuestro propio beneficio.

“No me de propina, cómpreme mañana”

Por último, me gustaría compartir una experiencia que entiendo viene al caso. En mi infancia, recuerdo a una persona muy importante para mí a la que acompañaba algunas veces a hacer el reparto de una pequeña tienda de barrio. Cuando los clientes se disponían a dar la propina para agradecer el servicio, esta persona siempre contestaba: “Muchas gracias, no es necesario. La mejor propina es que me vuelva a comprar”.

 

El llamamiento al consumo de productos ovinos y caprinos da sus frutos en el confinamiento

Los hogares aumentaron un 64,5% el consumo de carne de ovino en la octava semana de confinamiento (del 4 al 10 de mayo), en la que se ha detectado además un incremento de las compras de productos de alimentación del 30,6% con respecto a la misma semana del año 2019, así como una subida del 6,8% en comparación con la semana anterior.

En esta octava semana tras la declaración del estado de alarma para hacer frente a la crisis sanitaria de la Covid-19, el crecimiento interanual es generalizado en todos los alimentos, con un aumento superior a la media en el consumo de carne de ovino, según el análisis de consumo en el hogar del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En esta octava semana tras la declaración del estado de alarma para hacer frente a la crisis sanitaria de la Covid-19, el crecimiento interanual es generalizado en todos los alimentos, con un aumento superior a la media en el consumo de carne de ovino, según el análisis de consumo en el hogar del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Esta es la tercera semana consecutiva con un alza superior a la media de total de alimentación, si bien el volumen de carne de ovino adquirido en esta semana es sensiblemente inferior al registrado la semana anterior (-15%).

Los productos de la pesca también ocupan un lugar destacado en la cesta de la compra de los españoles, con incrementos interanuales del 32% en pescado fresco, del 67% en pescado congelado y del 33% en conservas de pescado.

También aumenta el volumen de compra de frutas y hortalizas, tanto frescas como transformadas, en relación con la misma semana de 2019, así como con la semana previa.

Asimismo, crece el consumo de arroz y pastas, aunque no presentan repuntes tan elevados como en las primeras semanas de confinamiento. Algo similar ocurre con las legumbres, que también registran crecimientos interanuales, pero se ha comprado menos volumen que en la semana anterior.

Mientras, el incremento de la compra de harinas y sémolas no ha impedido que se hayan producido mayores ventas de pan, que crece un 21,5% en relación a 2019 y un 8,3% sobre la semana precedente.

Fuente: La Gaceta

Cooperativas Agro-alimentarias CLM hace una donación económica a Cruz Roja para la luchar contra los efectos del Covid-19

Cooperativas Agro-alimentarias CLM y las empresas de su grupo (ACM Correduría de Seguros, SIC Agroalimentaria y Fundación CooperActiva) han realizado una donación por importe de 5.000 euros al proyecto de Cruz Roja “Emergencia Coronavirus en España” para ayudar a aquellas personas más vulnerables

El Consejo Rector de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, en su reunión virtual celebrada el pasado día 27 de marzo, acordó destinar una parte de las cuotas de sus cooperativas asociadas para realizar esta donación a Cruz Roja Española, como una muestra más de su compromiso con la sociedad y con los colectivos más desfavorecidos del medio rural castellano-manchego y, en esta ocasión, para ayudar a las personas más necesitadas ante la emergencia sanitaria provocada por el Covid-19 que se está sufriendo a nivel mundial.

Proyecto “Emergencia Coronavirus”

Cruz Roja Española, como organización sin ánimo de lucro, está desarrollando diversos proyectos para luchar contra los efectos del Covid-19 en la sociedad, abasteciendo de material sanitario, construcción de infraestructuras hospitalarias, ayuda a las familias más vulnerables y construcción de alojamientos para los más necesitados. Proyectos que necesitan del apoyo y solidaridad de toda la sociedad para que puedan lograr sus objetivos.

En este caso, Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha ha realizado su aportación económica al proyecto “Emergencia Coronavirus en España” para contribuir a reducir el impacto social de la pandemia COVID-19 en el ámbito nacional y, en especial, en Castilla-La Mancha, mediante el desarrollo de acciones dirigidas a la población en general (material sanitario, apoyo a centros sanitarios, etc.) y acciones específicas dirigidas a colectivos en situación de especial vulnerabilidad, como pueden ser personas en situación de riesgo, aislamiento, confinamiento o circunstancias excepcionales de confinamiento como pueden las personas mayores, que son el colectivo más afectado por esta enfermedad y que por razones de edad se convierte en un factor de riesgo muy grave a los efectos de un posible contagio por Coronavirus.

Las cooperativas siguen “al pie del cañón”

Las cooperativas agroalimentarias de la región, y su organización representativa al frente, siguen trabajando para alimentar a la sociedad, abasteciendo a los mercados de productos de calidad, y siguiendo al pie del cañón en estos momentos tan complicados e inéditos  para la sociedad, siempre de una forma responsable y cumpliendo con las normas y exigencias de seguridad sanitarias para velar de forma segura por la salud de los socios, trabajadores y clientes mientras dure la situación de Estado de Alarma y esperando que pronto todo vuelva a la normalidad.

Novedades en las ITEAF

Las Inspecciones Técnicas de Equipos de Aplicación de productos Fitosanitarios siguen su evolución normativa

Los equipos que en el 2016 tuvieran más de 5 años de antigüedad debían haber sido inspeccionados, siempre que fueran de alguna de las categorías obligadas a realizarlas

Periódicamente se actualiza el censo de equipos de aplicación de fitosanitarios a nivel nacional y el número de inspecciones realizadas

Desde que en enero de 2016 se publicara la “Resolución de 29/12/2015, de la Dirección General de Agricultura y Ganadería, por la que se aprueba el Programa de Inspecciones de los Equipos de Aplicación de Productos Fitosanitarios de Castilla-La Mancha para el año 2016 y se da publicidad al mismo”, ha habido una evolución importante tanto en el desarrollo de las inspecciones, como en la referencia técnica para la realización de inspecciones por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Durante el año 2019 son varias las novedades que se han producido. Entre ellas podemos destacar:

  • Actualización del nuevo  “Manual de Inspección de equipos de aplicación de fitosanitarios en uso. Norma UNE EN ISO 16122”, que es válido desde el 1 de junio de 2019 y que se adapta a la norma citada, sobre inspecciones en equipos pulverizadores de maquinaria forestal y agrícola.
  • Publicación de guías específicas para diferentes categorías de equipos.
  • Nueva aplicación APPRITEAF para las estaciones de Inspección Técnica de Equipos de Aplicación de productos Fitosanitarios (ITEAF).

Por lo tanto, las guías específicas publicadas hasta ahora son:

  • Espolvoreadores
  • Equipos montados en aeronaves.
  • Centrales hortofrutícola.
  • Centrales de procesado de semillas.

Además, existe un manual de inspección de equipos de aplicación de fitosanitarios en invernaderos.

Toda esta documentación permite a los técnicos contar con una valiosa información a la hora de unificar criterios en el desarrollo de las inspecciones y despejar dudas en el desarrollo de su tarea diaria, dada la variedad de situaciones a las que hay que enfrentarse a la hora de realizar una inspección.

Datos de equipos inspeccionados

Según los datos publicados en septiembre de 2019 por el MAPA, los equipos inspeccionados a nivel nacional son los siguientes:

Como se puede observar Castilla-La Mancha es la segunda región con más equipos, proporcional al número de equipos ya inspeccionados.

Hay que recordar que los equipos que en el 2016 tuvieran más de 5 años de antigüedad debían haber sido inspeccionados, siempre que fueran de alguna de las categorías obligadas a realizarlas, es decir, pulverizadores hidráulicos, pulverizadores hidroneumáticos (atomizadores), pulverizadores neumáticos (nebulizadores), pulverizadores centrífugos y espolvoreadores, a los que se han sumado los equipos instalados en invernaderos, equipos de tratamientos de semillas y los instalados en centrales hortofrutícolas.

Si se adquiere un equipo nuevo, a los cinco años deberá pasar una inspección, a no ser que pertenezca a una empresa de servicios, o a una cooperativa, ASV o uso compartido de maquinaria, en cuyo caso deberá pasarla cada tres años.

Periódicamente se actualiza el censo de equipos de aplicación de fitosanitarios a nivel nacional y el número de inspecciones realizadas. Son las Comunidades Autónomas quienes trasladan toda la información al MAPA, por lo que la unificación de criterios y gestión es fundamental para el buen desarrollo del sistema.

Sostenibilidad

La sostenibilidad  es una de las claves de la subsistencia de toda actividad productiva, también la agraria. El hecho de que se controle el estado de la maquinaria de aplicación de productos fitosanitarios ayuda a que se emplee menos producto, se aumente su efectividad, se eviten resistencias de las plagas y enfermedades que afectan a los cultivos y, en definitiva, se asegure que las aplicaciones de productos fitosanitarios se realiza de manera responsable con el medio ambiente.

Si nos aseguramos que nuestro equipo está aportando la dosis adecuada y que su funcionamiento es correcto, podremos mejorar el rendimiento económico de las explotaciones y realizar una gestión profesionalizada de la misma, manteniéndola en un estado fitosanitario óptimo.

Tal y como se puede ver en la evolución de la normativa expuesta anteriormente, cada vez se amplía más la tipología de maquinaria obligada a superar las inspecciones, y es que en un escenario de evolución sostenible, se van ajustando más los consumos de productos, también de fitosanitarios, siendo la tendencia a tratar cada vez con menos productos autorizados y unas dosis más ajustadas.

SIC-ITEAF

Aunque la actividad inspectora ha sufrido una bajada importante de peticiones, hasta tal punto que muchas ITEAF autorizadas en Castilla-La Mancha han cancelado su autorización, bien temporalmente o de manera definitiva, SIC-ITEAF sigue con su labor, dando respuesta a las demandas existentes y asegurando el derecho de los agricultores a recibir un servicio profesional de calidad, asesorando sobre el manejo de su equipo, tal y como marca la legislación y con el objetivo de que el sector agroalimentario cuente con alimentos sanos y seguros.

Seguiremos apostando por la profesionalidad y excelencia en el servicio de inspecciones, con la máxima atención al agricultor y la resolución de cualquier demanda que pueda surgir.

EU-SE-BIO, el vino de la gratitud

Entrevista a Eduardo Daswani, director y fundador de  “El Arte de Servir” y emprendedor en el sector vitivinícola

La pasión por el vino ha llevado a los empresarios Eduardo Daswani, Consultor y Formador en el sector de la Restauración,  y a su mujer, Ana Elisabeth Fernández, empresaria en el sector de la Construcción e Inmobiliario, a  emprender una nueva actividad en el sector vitivinícola.

Este matrimonio que cuida de las viñas que ella heredó de su padre, acaba de embotellar su primer vino de autor, que comenzará a comercializarse a partir del próximo mes de noviembre de 2019. Tras cuatro cosechas de pruebas, de pequeñas producciones de vino artesanal, ecológico y sin sulfitos añadidos, salen al mercado con un Tempranillo de la cosecha de 2018, con 6 meses de barrica de roble.

Descubrí la Agricultura Biodinámica, que me cautivó, y me hizo aprender a disfrutar del trabajo con la tierra desde otra perspectiva

Pregunta: ¿Cómo fueron sus primeros pasos en el sector?

Respuesta: Duros y curiosos (risas). Podría decir que hay tres etapas claramente marcadas. En la primera, empecé a vender vino en el año 2000, como “aprendiz de camarero” en un restaurante que gestioné durante cuatro años. Por aquel entonces, yo ni bebía vino, ni sabía de variedades, ni mucho menos, cómo se elaboraba y qué aspectos incidían en la calidad de un vino para fijar su precio.

Es duro (y poco profesional) vender ignorando sobre el producto que vendes, así que para desarrollar mis competencias como aspirante a convertirme en un profesional de sala, asistí a unos cuantos cursos de catas, y descubrí, de la mano de grandes profesionales, un mundo apasionante, a la vez que complejo. Trasladé a mi equipo mis aprendizajes, y eso nos permitió posicionarnos como un restaurante donde todo el personal de sala tenía conocimientos para poder dar un servicio de calidad en relación al vino. Algo que, por cierto, hoy en día, como cliente y como consultor, echo en falta en muchos establecimientos. Creo que en España no se vende más vino en los restaurantes debido a la falta de formación al respecto.

La segunda etapa comenzó en 2004, cuando visité con mi mujer y mis suegros, por primera vez, las viñas en el Término Municipal de Campo de Criptana, y pude ver personalmente una vendimia. Fue tras la muerte de mi suegro, meses más tarde, que mi mujer y yo nos hicimos cargo de la gestión. Entonces empezamos a aprender del cuidado de la tierra, y a descubrir lo duro de trabajar en el campo. Un par de años más tarde, descubrimos la Agricultura Biodinámica, que nos cautivó a ambos, y nos hizo aprender a disfrutar del trabajo con la tierra desde otra perspectiva.

La tercera etapa llega en 2014, después de varias campañas de “Fiesta de la vendimia”, muy divertidas, por cierto, con amigos y nuestros hijos. Viendo y comprobando que la calidad de la uva era muy alta, decidimos empezar a producir vino para autoconsumo, con una pequeñísima parte de la producción, a modo de ocio.

P: ¿Cuándo se planteó la posibilidad de elaborar un vino para comercializar?

R: La idea rondó por la cabeza desde que vimos que el resultado de la primera producción para autoconsumo gustaba a quien probaba el vino. La descartamos por no querer entrar en un sector del que desconocíamos el modelo de negocio. Las siguientes tres cosechas seguimos recibiendo muy buenas críticas, incluso destacando en alguna cata a ciegas con colegas del sector.

Nuestra apuesta ha sido siempre mantener un proceso de elaboración totalmente natural y sin sulfitos añadidos. Vimos además que nuestros “potenciales futuros clientes” aceptaban con agrado que cada añada fuera distinta, sin correcciones de sabor en bodega. Nuestro deseo era seguir manteniendo esto como una actividad de ocio, y no de neg-ocio. Pero…, realmente, fue el interés de un inversor extranjero el que activó el deseo de salir al mercado formalmente, y sondear una nueva vía de actividad económica.: “¿Quién hace este vino? Quiero conocerlo”, le pidió el inversor a un amigo al que yo cada año regalaba unas botellas para que hiciera pruebas de maridaje con sus jamones ibéricos de bellota, en Jabugo.

Nuestra apuesta ha sido siempre mantener un proceso de elaboración totalmente natural y sin sulfitos añadidos

P: ¿Cuál ha sido el fruto de este proyecto?

R: Gracias a la colaboración de una bodega cercana, a quienes estamos muy agradecidos, hemos podido embotellar con su registro sanitario, una producción limitada de 911 botellas.

P: ¿A qué responde el nombre, EU-SE-BIO?

R: Es un homenaje a mi suegro. Un día, pensando en el nombre que le pondría al vino me di cuenta de que su nombre terminaba en bio.  Las fincas están certificadas en ecológico (BIO), y además tenemos el deseo de poder certificarnos algún día por el sello que reconoce el cuidado de la tierra según los principio de la agricultura BIOdinámica. Si las cosas van bien, queremos salir a EUropa, y a Estados Unidos. Todo cuadraba fácilmente con su nombre, y a ambos nos emocionaba profundamente «bautizarlo» así. Y lo del vino de la gratitud, es porque mi mujer y yo sentimos que hay que dar gracias a todos los que han hecho posible que este proyecto se haya convertido en una realidad.

P: ¿Cuál es vuestros siguiente objetivo o reto?

R: Nuestro siguiente objetivo es medir el tiempo que tardamos en vender la producción, y ver quién es nuestro cliente potencial para la capacidad de producción que tenemos. A partir de ahí, pensar si queremos pasar del ocio al negocio. Mientras tanto, los ingresos de esta producción irán destinados a cubrir los costes de las inversiones en innovación que estamos haciendo: placas fotovoltaicas, monitorización del estado hídrico de las plantas, y automatización del sistema de riego por goteo, para gestionar eficientemente los recursos y el tiempo, todo controlado desde el Smartphone.

Este, como otros sectores, requiere de una constante modernización y adaptación a las tendencias del mercado, sin perder de vista la sostenibilidad medio ambiental y también económica. No sabemos si seguiremos o no haciendo nuestro propio vino, pero sí tenemos la certeza de que seguiremos cuidando y respetando estas tierras, de una forma ecológica y biodinámica. Eso garantizará tener siempre una uva de calidad, que es uno de los valores con los que afrontamos cualquier proyecto que emprendemos.

El pan rejuvenece con una nueva norma amasada sobre distintas harinas

El pan sigue siendo el símbolo por antonomasia de la alimentación pero su consumo ha bajado un 50 % en los últimos veinte años; desde este lunes vivirá una segunda juventud con una nueva norma de calidad que se ha amasado para dar respuesta a cerealistas, productores y consumidores.

La normativa actualizará la vigente, de 1984, y su primer efecto es que habrá más diversidad de panes por los que se paga el IVA superreducido (4 %), ya que amplía la definición de “pan común” e incluye productos elaborados con harinas distintas a la de trigo. Así, ya son panes comunes los elaborados con harinas integrales, o salvados, o los que tienen bajo contenido en sal, y que antes se gravaban con un 10 % de IVA.

Se ha limitado la cantidad de sal que debe tener el pan común -1,31 gramos por cada 100-, lo que adelanta lo que será una obligación a partir de 2022.

El consumidor tendrá, además, más seguridad sobre lo que adquiere, y por ejemplo, para que un pan se pueda llamar integral, tiene que tener el 100 % de las harinas con las que se ha elaborado de variedad integrales; si es sólo un porcentaje, habrá que indicarlo.

Sección de panadería en u hipermercado. Foto: EFE / J.M. Espinosa.

En la misma línea, para poder denominarse “multicereal” o “de masa madre” tienen que cumplir estrictamente con los requisitos de una norma que fue publicada en el Boletín Oficial del Estado del pasado 11 de mayo, fecha desde la que los productores de pan, fundamentalmente los industriales, han trabajado para adaptarse.

Y es que esta norma de calidad que ha visto la luz tiene cambios sustanciales respecto a su primer borrador, y no ha suscitado unanimidad en el sector del pan industrial, muchas de cuyas enseñas se han visto obligadas a reformular recetas o dejar de usar determinadas denominaciones comerciales.

Es decir, más cambios en el lineal, en el que sin embargo podrán convivir con los productos elaborados antes de esta fecha, que “podrán comercializarse hasta que se agoten las existencias”.

Menos críticas desde las artesanas

Desde las panaderías artesanas se muestran menos críticos, y como explica a Efeagro Begoña San Pedro, del establecimiento Migaña, los clientes no notarán cambios en las formulaciones, pues “esta norma se nos queda corta”.

A su juicio, el primer boceto de esta norma estaba “muy dirigido” a ayudar al pan industrial” y, con la de ahora, “se han mejorado cosas, pero falta mucho más”, la valora en “un 5”.

De momento, el consumo de panes industriales, tanto en frescos como secos, ha experimentado crecimientos en valor del 3,6 y el 4,5 % en 2018; mientras, el pan fresco integral cayó un 21,7 %, el fresco normal un 2,0 % y el fresco sin sal un 11,2 %.

En general, el consumo per cápita de pan en España ha descendido dramáticamente en los últimos veinte años: de los 57 kilos que se ingerían en 1998 a los 31,8 de 2018.

Y, aunque esté muy presente en la vida y en la cesta de la compra, el presupuesto anual que se dedica a pan es apenas una migaja del presupuesto en alimentos: 21 céntimos al día.

Fuente: Efeagro