La entrada en vigor del etiquetado de origen de la leche permitirá a los consumidores elegir productos que generen valor en el territorio y eviten su despoblación

Hoy, día 22 de enero entra en vigor el Real Decreto 1181/2018 relativo a la indicación del origen de la leche utilizada como ingrediente, en el etiquetado de la leche y los productos lácteos.

Cooperativas Agro-alimentarias de España junto con otras organizaciones ganaderas y asociaciones de consumidores habían reclamado desde hace tiempo que el origen se especificara con claridad en la leche y en otros productos lácteos, como los quesos, los yogures y la mantequilla, con el objetivo de que los consumidores en el momento de compra pudieran disponer de esa información y hacer una elección más acorde a sus preferencias.

Finalmente, a partir de ahora, toda la leche y productos lácteos que hayan sido ordeñados, elaborados y envasados en España, tendrán que especificar con claridad “Origen: España”.

El consumidor muestra cada vez una mayor preocupación por la sostenibilidad de nuestro hábitat rural y del medio natural que lo rodea. En este sentido, está ampliamente reconocido el papel de dinamizador social, ambiental y económico que juegan la producción y las cooperativas de leche en los pueblos, ya que además de la propia riqueza que generan permite desarrollar otras actividades complementarias ligadas y benefician al entorno en el que se asienta.

Cooperativas Agro-alimentarias de España espera que los consumidores apuesten por aquellos productos que generan valor en nuestro territorio y permitan que futuras generaciones de ganaderas y ganaderos y sus cooperativas puedan seguir cuidando nuestro entorno rural.

Aunque esta normativa tiene carácter transitorio, establecido en dos años, se espera que pasado este plazo y en base a los resultados obtenidos, se implante definitivamente e incluso se avance en algunos aspectos para dotar al consumidor de información más clara y precisa.

Fuente: Cooperativas Agro-alimentarias de España

El campo español afronta 2019 con la vista puesta en la renta y en el escenario europeo

El sector agroganadero está pendiente de las elecciones europeas en un contexto de salida efectiva de Reino Unido de la UE y con una negociación de la PAC abierta.

El sector agroalimentario arranca 2019 con la vista puesta en la Unión Europea (UE), que afronta las elecciones en un contexto de salida efectiva de Reino Unido y con una negociación de la PAC en plena efervescencia, y en asuntos internos como el deseo de ganar en rentabilidad.

Así lo han apuntado a Efeagro fuentes de las cooperativas y las organizaciones agrarias, que han apuntado sus impresiones sobre cómo discurrirán los próximos 12 meses para el sector.

Desde Cooperativas Agro-Alimentarias de España, su director general, Agustín Herrero, se muestra preocupado por la negociación del “brexit”. ya que “se agota el plazo” para acordar una salida negociada, lo que abre la puerta a una situación “francamente complicada” que genera incertidumbres.

Por ello, pide a las cooperativas que suministran alimentos a Reino Unido que piensen en el “peor escenario” con medidas de contingencias previstas para asegurar sus suministros.

En cuanto a la futura Política Agraria Común (PAC), espera que el Parlamento actual pueda hacer una primera lectura de su reforma para que la nueva cámara resultante de los comicios “tenga constancia” de “qué tipo” de reforma quieren los Estados miembro.

En el ámbito nacional, seguirán luchando por su “reto permanente” que es avanzar hacia una mayor integración cooperativa para ganar posición en los mercados, por que haya cambios en la Ley de integración para facilitar la constitución de Entidades Asociativas Prioritarias (EAPs), por el relevo generacional y la presencia de la mujer, ambos también en los órganos directivos de las cooperativas.

Visión de las organizaciones agrarias
El presidente de Asaja, Pedro Barato, ha incidido en la importancia de las elecciones europeas: Son “fundamentales” para el campo.

Barato ha incidido en que 2019 será un año en el que se confirmará ese retraso de la PAC, y ha planteado que “como no se aplicará en 2020, esperemos que no haya anormalidad sino normalidad” en la aplicación de estas políticas, a pesar de la situación.

Desde Asaja, además, seguirán apostando por que haya mejoras en las líneas de los seguros agrarios y estarán muy atentos a cómo evolucionan las diferentes amenazas en sanidad animal y vegetal.

Para este año, Barato también reclama que los precios percibidos por los agricultores les permitan vivir y para ello exista un decreto ley que impida la venta por debajo de costes de producción.

Por su parte, el responsable de Organización de COAG, Miguel Padilla, escoge la palabra “incertidumbre” para describir el escenario en torno a la PAC, porque “llegarán las elecciones” y “no habrá reforma”, lo que abre las puertas a que el nuevo Parlamento decida cambiarla.

Ha expresado su confianza en que el “brexit” se cierre de forma amistosa porque, de lo contrario, perjudicará “de forma importante” a producciones agroalimentarias comunitarias.

La rentabilidad, también en el punto de mira
COAG también estará en 2019 pendiente de los costes de producción y de los precios percibidos en origen, ya que la ecuación resultante hace “inviable” la existencia de explotaciones, por lo que pedirán una mejora de la Ley de la cadena alimentaria. Por eso, su deseo para este año es que los agricultores reciban unos precios “razonables”, ya que esa es “la gran preocupación de la mayoría de los sectores”.

Desde UPA, su secretario general, Lorenzo Ramos, coincide en que 2019 estará “muy marcado” por las elecciones europeas y la “incertidumbre” en la negociación de la PAC y del “brexit”: La UE tiene “muchos frentes abiertos y eso da mucho miedo”. En este sentido, Ramos ha asegurado que la organización estará pendiente de que la PAC que se negocie sea “fuerte” para los intereses españoles.

En términos nacionales, pide al Gobierno que sea “valiente” y reforme la Ley de la cadena alimentaria para regular la venta a pérdidas y que haya “máxima transparencia”.

Para Ramos su deseo en 2019 está claro: “Que la renta agraria sea favorable a los agricultores y los ganaderos, y que el año vaya bien tanto en producciones como en precios”.

Autorizar consumo humano de harina de almortas, base de las gachas

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo ha anunciado que la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) ha admitido la propuesta realizada por el Gobierno de Castilla-La Mancha.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha conseguido un nuevo logro gracias al trabajo que se ha desarrollado intensamente durante toda la legislatura con la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN). No es otro que la harina de almortas, base de las gachas manchegas, se regularice y se autorice para el consumo humano; un producto que, hasta el momento, solo podía venderse para consumo animal, como pienso.

Este anuncio lo ha realizado esta mañana el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, durante la celebración de las migas previas a las fiestas navideñas realizadas en el Palacio de Fuensalida, impulsadas por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y que este año han contado con la novedad de la elaboración, además, de las gachas manchegas.

La AECOSAN ha admitido la propuesta realizada por el Gobierno de Castilla-La Mancha para que la harina de almortas se pueda utilizar para elaboración de gachas “que se consumen de manera moderada, por cualquier persona”, un producto que según el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural han consumido los agricultores de “esta tierra desde “siempre”, “gente humilde que iba al campo y se esforzaba por sacar adelante Castilla-La Mancha”.

Las gachas, ha explicado, “son un plato excelente de la gastronomía castellano-manchega” y ahora, con este logro fruto del esfuerzo del Ejecutivo regional y su compromiso con los productores de esta harina y la gastronomía castellano-manchega, se podrá vender en los lineales de distribución como un producto “apto para el consumo”.

Junto al consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, han estado presentes los representantes de la empresa de La Solana ‘Harinas Simón’ que produce en su molino de piedra natural la harina de almorta desde hace seis generaciones y que, a partir de ahora, al igual que el resto de empresas que se dedican a su elaboración, van a “poder vender su producto en las tiendas sin ningún problema desde el punto de vista de consumo humano”.

Una reivindicación convertida en logro

En la región se cuenta con tan solo 550 hectáreas de cultivo y 330 toneladas de este producto al año y, aunque “no es el sector más importante”, ha indicado Martínez Arroyo, supone un “complemento de renta para muchos agricultores y la reivindicación de la gastronomía castellano-manchega”.

Ahora, con su regularización para el consumo humano, se vaticina un incremento de su venta y el acceso del consumidor al mismo en los lineales.

Fue en abril de este año cuando el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, durante la visita a la empresa ‘Harinas Simón’ en La Solana, anunció que el Gobierno regional había impulsado una reunión del Comité Científico de la Agencia española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) para que se pudiera regularizar el consumo de harina de almortas en nuestro país.

Meses después de esa visita y tras un trabajo continuado por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha, que se inició nada más tomar posesión en 2015, el Comité Científico de AECOSAN, en un informe, ha concluido que “el riesgo para la salud de la población general del consumo de harina de almortas puede considerarse despreciable en las condiciones habituales de consumo de esta harina en forma de gachas por la población española”.

Fuente: AgroCLM

“FUNDACIÓN COOPERACTIVA Para la promoción del cooperativismo Agroalimentario de CLM” ALCAZAR DE SAN JUAN (C. REAL)

PRECISA

TÉCNICO-A DE GESTIÓN para su área de igualdad de género y estadística para incorporación a sus oficinas de Alcázar de San Juan (C. Real)

REQUISITOS

  • Grado en Administración–Dirección  de  Empresas, Económicas, o Relaciones Laborales.
  • Mínimo Inglés B1.
  • Carnet de conducir y vehículo propio
  • Disponibilidad para viajar.
  • Informática: Manejo Avanzado Paquete Office.
  • Se valorará:
  • Formación específica en materia de igualdad de género.
  • Residencia en Alcázar de San Juan o en un radio de acción de 30 km aproximadamente.
  • Nivel superior de inglés u otros idiomas.

SE OFRECE

  • Retribución según convenio.
  • Tipo de contrato: inicialmente temporal pero con vocación de permanencia en función de su desempeño profesional.
  • Contratación inmediata.
  • Confidencialidad en todo el proceso de selección.

Candidatos/as, enviar curriculum vitae provisto de foto reciente, junto a texto de presentación, hasta el día 25 de Enero 2019, a la dirección de correo electrónico: seleccion@agroalimentariasclm.coop indicando en el Asunto del correo: TÉCNICO-A DE GESTIÓN

ASAJA, COAG, UPA y Cooperativas consideran “un paso atrás inaceptable” la nueva normativa sobre “venta a pérdidas”

  • El Real Decreto aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros no responde a la reclamación del sector, que pide su prohibición efectiva en la Ley de la Cadena Alimentaria.
  • Añade complejidad, subjetividad y arbitrariedad a todo el proceso. En la práctica, es inútil para proteger al sector productor.
  • Organizaciones agrarias y cooperativas solicitan una reunión urgente con el Ministro de Agricultura para lograr la prohibición “real y efectiva” de esta práctica a través de la Ley de mejora de la Cadena Alimentaria.
  • La venta a pérdidas es una de las prácticas abusivas de la distribución que más destruye el valor de un producto a lo largo de la cadena agroalimentaria. Los productores recuerdan que “llevan años reclamando su prohibición”.

ASAJA, COAG, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias consideran “compleja, subjetiva y arbitraria” la nueva normativa que prohíbe la “venta a pérdidas” en el sector agroalimentario y vaticinan serios problemas jurídicos para que cualquier posible infracción derive en apertura de expediente. En este sentido, organizaciones agrarias y cooperativas consideran que se ha dado un “paso hacia atrás inaceptable” en la eliminación de esta perniciosa práctica, al tiempo que lamentan que se hayan impuesto las tesis del Ministerio de Comercio frente a las de Agricultura.

1. Se ha legislado en contra de las propuestas del sector agrario. ASAJA, COAG, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias habían planteado que la prohibición de la “venta a pérdidas” se realizara vía modificación de la Ley de mejora de la Cadena Alimentaria. El propio Ministro de Agricultura, Luis Planas, había hecho público este compromiso de forma reiterada y finalmente no ha sido así.

El Consejo de Ministros del 7 de diciembre ha aprobado un Real Decreto-Ley de Medidas Urgentes para el Impulso de la Competitividad Económica en la Industria y Comercio, que incluye la prohibición de las “ventas con pérdida” o “ventas a pérdidas” en supuestos en que se consideren prácticas desleales. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 19 de octubre de 2017, dictada en el asunto C-295/17, obliga al Gobierno español a reformular nuestro ordenamiento jurídico para darle acomodo.

Sin embargo, la sentencia no obliga a modificar únicamente la disposición afectada, sino que deja libertad al Ejecutivo para cambiar aquellas disposiciones legislativas que estime oportuno.

2. Se ha dado un paso hacia atrás en la eliminación de esta perniciosa práctica: lo que teníamos hasta la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE era una prohibición general de venta a pérdida al consumidor y bastaba con demostrar que el precio de venta era inferior al precio de compra (factura contra factura). Ahora, no sólo debe darse esto último sino que hay que demostrar que la práctica tiene carácter desleal *.

3De esta manera, se complica enormemente la denuncia de esta práctica porque la norma gana en complejidad, subjetividad y arbitrariedad. En la práctica, es inútil para proteger al sector productor, que queda fuera del ámbito de esta normativa, hecho que se hubiera subsanado de haberse introducido en la Ley de cadena, como propone el sector productor. Además, los supuestos que definen la deslealtad de la práctica son interpretables y generan indefinición jurídica, lo que hace más difícil la aplicabilidad de la norma.

*¿Cuándo se puede considerar que tiene carácter desleal?
a) Cuando sea susceptible de inducir a error a los consumidores acerca del nivel de precios de otros productos del mismo establecimiento.
b) Cuando tenga por efecto desacreditar la imagen de un producto o de un establecimiento ajeno.
c) Cuando forme parte de una estrategia encaminada a eliminar a un competidor o grupo de competidores del mercado.
d) Cuando forme parte de una práctica comercial que contenga información falsa sobre el precio o su modo de fijación, o sobre la existencia de una ventaja específica con respecto al mismo, que induzca o pueda inducir a error al consumidor medio y le haya hecho tomar la decisión de realizar una compra que, de otro modo, no hubiera realizado.

Los alimentos de la UE, los más seguros

Según el último informe de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria

Según los resultados revelados por el último informe de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria –EFSA- los alimentos producidos en Europa continúan, como en años anteriores, siendo los más seguros.

El informe muestra los resultados obtenidos después del análisis de más de 84.500 muestras, comprobando los residuos de 791 productos fitosanitarios diferentes, de productos agrícolas de la UE, Noruega e Islandia.

De las muestras analizadas, el 96,2% estaban por debajo de los Límites Máximos de Residuos permitidos según la legislación vigente, también llamados LMRs, de las cuales el 50,7% estaban totalmente exentas de trazas de residuos.

supermercado

En cuanto a la situación de española, se realizaron un total de 2.300 muestras de las que un 96,8% estaban por debajo de los LMRs, manteniéndose al mismo nivel que la media europea.

También hay que destacar del informe que de los productos importados por terceros países un 7,2% contenían trazas de residuos por encima de los LMRs, frente al 2,8% de los productos de la UE, confirmando una vez más que los productos procedentes de la UE son los más seguros.

Rigurosos controles sanitarios

Los buenos resultados obtenidos en el informe por los alimentos que consumimos en la UE son fruto de la implementación de Planes y Programas de Control Oficial en todos los niveles, haciendo que todas las partes implicadas en el proceso productivo, de transformación y de distribución cumplan con rigurosos controles sanitarios y nos permiten afirmar que los alimentos que se consumen en Europa son seguros y mantienen un nivel muy alto en el cumplimiento de los estándares de seguridad alimentaria, en buena parte, gracias al fuerte compromiso adquirido por parte de los sectores agrarios y cooperativos.

España se encuentra bajo el marco del “Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria 2016-2020” que es el documento que describe los sistemas de control a lo largo de toda la cadena alimentaria. Este Plan viene a repartir las competencias respecto a los controles oficiales, dando la labor de coordinación y control de fronteras a los Ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, mientras que las competencias en la planificación y ejecución de los controles de procesos productivos recaen sobre las comunidades autónomas.

plato

Las normas de higiene de la producción primaria controlan la producción de los alimentos, teniendo como herramienta principal la “Gestión Integrada de Plagas –GIP-“, en la que se lleva un seguimiento riguroso del uso de los plaguicidas utilizados por parte de los agricultores, comprobando que los productos fitosanitarios y las dosis utilizadas sean las adecuadas y que se cumplen con los plazos de seguridad antes de recolectar los productos. Por otro lado elaboradores, fabricantes, almacenistas, mayoristas y minoristas están obligados a implantar un sistema de APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico) en el que se recogen una serie de actuaciones para evitar la aparición de residuos de fitosanitarios en los alimentos por encima de los LMRs.

“Programa 17”

Las Comunidades Autónomas a través del “Programa 17 – Control de residuos de plaguicidas en alimentos” organizan y gestionan los controles oficiales de establecimientos alimentarios y alimentos.
Dentro del “Programa 17” se diferencian dos tipos de controles:

• Controles ordinarios. Tienen como objeto evitar la puesta en el mercado de productos con residuos de plaguicidas por encima de los LMRs.

 Controles de productos “bajo sospecha”. Tienen como objetivo confirmar y evitar la puesta en circulación de lotes de productos que se consideran sospechosos por diferentes motivos.

Una legislación potente dirigida al control del uso de plaguicidas unida estrictos planes de control oficial que recaen sobre todas las partes implicadas en la cadena alimentaria llevan a que la seguridad de los productos que se consumen en Europa sea muy elevada. A estos controles hay que sumar los diferentes programas de formación en el uso de productos fitosanitarios que hacen que tanto agricultores como elaboradores realicen un mejor uso de los plaguicidas siguiendo las instrucciones de las etiquetas de los pesticidas y realizando tratamientos específicos solo cuando su uso sea necesario, consiguiendo aplicaciones más eficientes y haciendo que las cantidades de plaguicidas usadas sean menores.

SIC Agroalimentaria celebra el primer Día Nacional de la Seguridad Alimentaria

Esta semana se ha celebrado en la Facultad de Químicas de la UCLM la mesa redonda ‘Comer seguro, cosa de todos’

La Facultad de Químicas de la UCLM, en Ciudad Real, ha acogido la primera mesa redonda sobre Seguridad Alimentaria, ‘Comer seguro, cosa de todos’ que se ha celebrado con motivo del Día Nacional de la Seguridad Alimentaria (DNSA) y en la que ha participado el técnico de SIC Agroalimentaria, Andrés García.

El motivo de esta primera cita anual, que ha reunido a profesionales de la Universidad, la administración, empresas así como a la Asociación Regional de Calíacos y que ha contado con un gran éxito de participación, es “transmitir, de forma clara, concisa y entendible, mensajes de seguridad alimentaria al consumidor”, como explica el técnico de SIC Agroalimentaria.

Andrés García ha explicado además que la mesa redonda ha estado enfocada a “tratar, desde diferentes enfoques, la importancia de la seguridad alimentaria en la sociedad en que vivimos y el papel tan importante que juega el consumidor.

El decano de la Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas, Ángel Ríos, ha explicado que “el tema de la seguridad alimentaria es muy transversal, y encada perfectamente con la idiosincrasia de nuestro centro”.

Hoy se celebra el DNSA que, promovido por la Asociación Española de Licenciados, Doctores y Graduados en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (ALCYTA) tiene como objetivo constituirse como un evento multidisciplinar de carácter anual en todo el territorio español que permita hacer llegar al consumidor final información accesible, de fácil entendimiento y veraz acerca de aspectos básicos y aplicables a su día a día sobre Seguridad Alimentaria.

Para esta primera ocasión, se han preparado más de una treintena de actos en diferentes ciudades españolas, a los que se ha querido sumar SIC Agroalimentaria con su participación en esta mesa redonda organizada por la Facultad de Químicas. Junto a Ángel Ríos y Andrés García han participado además la profesora de la UCLM, Marisol Pérez, la dietista y nutricionista de la Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha, Verónica Reolid, y el farmacéutico de Salud Pública de la Junta de Comunidades, Enrique Estrella.

En la página del Día de la Seguridad Alimentaria se pueden encontrar, organizados en tres bloques, consejos prácticos para contribuir a la Seguridad Alimentaria, tales como la conservación o el traslado de alimentos del supermercado a casa, entre otras muchas cuestiones.
Más de 50 alumnos, pertenecientes a empresas dedicadas a la alimentación se dan cita en Alcázar de San Juan para aprender de cerca de 20 profesionales, reconocidos expertos en el sector, las novedades relativas a legislación, seguridad alimentaria, productos sanitarios, medicamentos, instalaciones, precauciones y un largo etcétera de cuestiones que permiten que los alimentos de mejor calidad lleguen a los clientes en las mejores condiciones.

La inauguración de esta nueva edición ha contado con la presencia de José Luis Rojas, director de SIC Agroalimentaria, Ana Briones, directora del Departamento de Química Analítica y Tecnología de Alimentos de la UCLM y coordinadora del curso Gestión de la Seguridad Alimentaria por parte de la UCLM, y Francisco Lucas-Torres, director de zona de Bankia Ciudad.

Como comenta José Luis Rojas, “el éxito de las dos ediciones anteriores nos ha dado pie para seguir con esta tarea, que tiene el objetivo de asegurar y afianzar la Seguridad Alimentaria de los consumidores” y destaca “la cooperación entre la Universidad de Castilla-La Mancha, SIC y Bankia”.

Por su parte, Lucas-Torres ha destacado el valor de este curso “único en España por su alto grado de especialización” y ha añadido que para la entidad que representa “es un honor poder formar parte de acciones de este tipo, ayudando a que los profesionales del sector alimentario”.

Ana Briones, además de animar a las empresas a participar en las acciones formativas que se realizan desde la Universidad y de abrir una puerta a sugerencias y nuevas colaboraciones, ha explicado que en esta tercera edición del curso “queremos poner al día a los profesionales y mostrar a la industria regional toda la información que existe en la actualidad de forma estructurada, de la mano de los expertos procedentes de diferentes partes del país”.
Una primera jornada de alto nivel

La primera cita con este curso técnico, que volverá a celebrarse los días 22 y 29 de noviembre se ha centrado en temas de vital relevancia para el sector. La ponente Cristina Muñoz, de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha abordado esta mañana las ‘Resistencias antimicrobianas’ para saber cómo hacer una buena gestión del riesgo desde los productos alimentarios.

Seguidamente José Raúl Ciruelos, jefe de Sección en Inspección Transporte Alimentario en Madrid Salud, del Ayuntamiento de Madrid, ha explicado las novedades en innovación tecnológica centrándose en la ‘Seguridad Alimentaria online 2.0. Delivery World’.

Enrique Estrella Marín y Almudena Columé, farmacéuticos oficiales de Salud Pública de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha han dado a los asistentes todas las claves para entender la ‘Normativa básica de aplicación en la industria alimentaria’ que existe en nuestro país pero también a nivel europeo centrada en el etiquetado.

Para debatir sobre Alérgenos y consumidores, el curso ha contado con Fernando Dalama, licenciado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, mientras que el catedrático de Tecnología de Alimentos de la Universidad de Lleida, Vicente Sanchís, ha resuelto la duda ante la cuestión de las Mixotoxinas. Para finalizar, Juan F. Úbeda Iranzo, y Andrés García, han expuesto casos reales de la industria para explicar la necesidad de contar con una buena gestión de la Seguridad Alimentaria”.

 

Fotografía: Clara Manzano, Lanza Digital

Más de 50 empresas en la tercera edición del curso de Seguridad Alimentaria

El curso es un ejemplo de la colaboración entre administraciones, empresas y Universidad para ofrecer formación de calidad al sector agroalimentario

Por tercer año consecutivo, SIC Agroalimentaria y la Universidad de Castilla-La Mancha, concretamente, su Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas, han puesto en marcha el Curso sobre Gestión de la Seguridad Alimentaria, que cuenta con el apoyo de Bankia así como de Premiumlab, Gestisan y Dilabo y que supera cada año las expectativas de participación.

Más de 50 alumnos, pertenecientes a empresas dedicadas a la alimentación se dan cita en Alcázar de San Juan para aprender de cerca de 20 profesionales, reconocidos expertos en el sector, las novedades relativas a legislación, seguridad alimentaria, productos sanitarios, medicamentos, instalaciones, precauciones y un largo etcétera de cuestiones que permiten que los alimentos de mejor calidad lleguen a los clientes en las mejores condiciones.

La inauguración de esta nueva edición ha contado con la presencia de José Luis Rojas, director de SIC Agroalimentaria, Ana Briones, directora del Departamento de Química Analítica y Tecnología de Alimentos de la UCLM y coordinadora del curso Gestión de la Seguridad Alimentaria por parte de la UCLM, y Francisco Lucas-Torres, director de zona de Bankia Ciudad.

Como comenta José Luis Rojas, “el éxito de las dos ediciones anteriores nos ha dado pie para seguir con esta tarea, que tiene el objetivo de asegurar y afianzar la Seguridad Alimentaria de los consumidores” y destaca “la cooperación entre la Universidad de Castilla-La Mancha, SIC y Bankia”.

Por su parte, Lucas-Torres ha destacado el valor de este curso “único en España por su alto grado de especialización” y ha añadido que para la entidad que representa “es un honor poder formar parte de acciones de este tipo, ayudando a que los profesionales del sector alimentario”.

Ana Briones, además de animar a las empresas a participar en las acciones formativas que se realizan desde la Universidad y de abrir una puerta a sugerencias y nuevas colaboraciones, ha explicado que en esta tercera edición del curso “queremos poner al día a los profesionales y mostrar a la industria regional toda la información que existe en la actualidad de forma estructurada, de la mano de los expertos procedentes de diferentes partes del país”.

Una primera jornada de alto nivel

La primera cita con este curso técnico, que volverá a celebrarse los días 22 y 29 de noviembre se ha centrado en temas de vital relevancia para el sector. La ponente Cristina Muñoz, de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha abordado esta mañana las ‘Resistencias antimicrobianas’ para saber cómo hacer una buena gestión del riesgo desde los productos alimentarios.

Seguidamente José Raúl Ciruelos, jefe de Sección en Inspección Transporte Alimentario en Madrid Salud, del Ayuntamiento de Madrid, ha explicado las novedades en innovación tecnológica centrándose en la ‘Seguridad Alimentaria online 2.0. Delivery World’.

Enrique Estrella Marín y Almudena Columé, farmacéuticos oficiales de Salud Pública de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha han dado a los asistentes todas las claves para entender la ‘Normativa básica de aplicación en la industria alimentaria’ que existe en nuestro país pero también a nivel europeo centrada en el etiquetado.

Para debatir sobre Alérgenos y consumidores, el curso ha contado con Fernando Dalama, licenciado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, mientras que el catedrático de Tecnología de Alimentos de la Universidad de Lleida, Vicente Sanchís, ha resuelto la duda ante la cuestión de las Mixotoxinas. Para finalizar, Juan F. Úbeda Iranzo, y Andrés García, han expuesto casos reales de la industria para explicar la necesidad de contar con una buena gestión de la Seguridad Alimentaria”.

 

SIC Agroalimentaria participa en el Día Nacional de la Seguridad Alimentaria

La Asociación Española de Licenciados, Doctores y Graduados en Ciencia y Tecnología (ALCYTA) ha puesto en marcha la celebración del Día Nacional de la Seguridad Alimentaria (DNSA) para el día 17 de noviembre. Un evento multidisciplinar de carácter anual en todo el territorio español que permita hacer llegar al consumidor final información accesible, de fácil entendimiento y veraz acerca de aspectos básicos y aplicables a su día a día sobre Seguridad Alimentaria.

SIC Agroalimentaria ha formado parte de la Jornada Informativa que se ha celebrado en el mes de octubre en la Universidad Complutense de Madrid y que ha reunido a numerosos profesionales y empresas del sector. En la Jornada se han presentado los objetivos y pormenores de la celebración del DNSA y se han puesto en común cuestiones referentes a la Seguridad Alimentaria, como los controles sanitarios en la importación y la exportación de alimentos y las oportunidades de crecimiento en nuevos mercados, así como temas de candente actualidad como las recientes alertas alimentarias en productos pesqueros o la gestión de riesgos químicos en el sector del huevo.

DNSA

Uno de los motivos principales para celebrar el DNSA es que los ciudadanos dispongan y entiendan de forma coloquial y amena la información que día a día les llega por distintas vías sobre los procesos alimentarios, las normas, recomendaciones o aspectos de calado más científico relacionados con la seguridad y la calidad en la alimentación.

La normativa y legislación alimentaria en términos de Seguridad de los Alimentos (Food Safety) está en constante renovación, teniendo en cuenta que los consumidores están cada vez más concienciados y cuentan con más información. En este sentido, se están desarrollando numerosos proyectos en el área de la Seguridad Alimentaria con el fin de mejorar la calidad de los alimentos y los procesos y, en definitiva, la calidad de vida del consumidor.

De esta manera, SIC Agroalimentaria se suma a la celebración del Día Internacional de la Seguridad Alimentaria, comprometida con la obtención de alimentos inocuos y aportando la información y cualificación necesaria para conseguir que los procesos que deben llevarse a cabo para garantizar la calidad del alimento y de los aspectos reglamentarios aplicables a la Seguridad Alimentaria que están en constante renovación y mejora y que, por desconocimiento o falta de información, no llegan a conocerse cuando se adquieren alimentos.

Las empresas garantizan una mejor información al consumidor

SIC Agroalimentaria ofrecerá la nueva edición del curso sobre Gestión de la Seguridad Alimentaria en el mes de noviembre
Todas las empresas que forman parte de la Industria Alimentaria, sea cual sea su papel, están obligadas a cumplir una serie de normas básicas, tanto nacionales como de la Unión Europea, con el objetivo de reducir al máximo el riesgo dentro del proceso de producción, manipulación, distribución y venta de los productos alimentarios.

Los farmacéuticos oficiales de Salud Pública de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Enrique Estrella y Almudena Columé, ofrecerán el próximo mes de noviembre toda la información básica sobre la normativa de obligado cumplimiento de esta industria en su intervención en el Curso sobre Gestión de la Seguridad Alimentaria organizado desde SIC Agroalimentaria en colaboración con la Universidad de Castilla- La Mancha.

La legislación básica que dispone la Unión Europea sobre la industria alimentaria conforma el llamado ‘Paquete de Higiene’, que comprende seis Reglamentos que “armonizan y simplifican diecisiete Directivas, conformando una política de higiene alimentaria única y transparente, que es aplicable a todos los alimentos”. Los Reglamentos que lo conforman son el Reglamento (CE) 178/2002, el Reglamento (CE) 852/2004, el Reglamento (CE) 853/2004, el Reglamento (CE) 854/2004 y el Reglamento (CE) 183/2005.

Como explica el farmacéutico Enrique Estrella, este paquete cuenta con el objetivo de “explicar y desarrollar tres pilares básicos de la higiene en la alimentación, aunque especifique algunos otros aspectos en las diferentes normas”. Uno de estos pilares es que la responsabilidad primaria del cumplimiento de estas normas recae sobre el operador de la empresa alimentaria ( “personas físicas o jurídicas responsables de asegurar el cumplimiento de los requisitos de la legislación alimentaria en la empresa alimentaria bajo su control”), es decir, el dueño de la empresa, ya sea una fábrica de productos alimentarios o una tienda pequeña. Además, establece el concepto de trazabilidad (“posibilidad de encontrar y seguir el rastro, a través de todas las etapas de producción, transformación y distribución, de un alimento, un pienso, un animal destinado a la producción de alimentos o una sustancia destinados a ser incorporados en alimentos o piensos o con probabilidad de serlo”) que tienen que cumplir todas las empresas , así como los sistemas de gestión de seguridad alimentaria (Prerrequisitos y APPCC) que obliga a mantener un control específico y explicar cómo debe ser ese control concreto.

Con todo esto, se fijan los procedimientos relativos a la seguridad alimentaria de modo que se garantiza la calidad de los alimentos destinados al consumo humano y de los piensos y la libre circulación de alimentos seguros en el mercado interior de la UE. Teniendo en cuenta que “no se puede comercializar ningún alimento que no sea seguro para la salud y/o que no sea apto para el consumo humano (Reglamento (CE) 178/2002 por el que se establecen los principios y requisitos generales de la legislación alimentaria), se tienen en cuenta algunos aspectos como las condiciones normales de uso, la información ofrecida al consumidor, los probables efectos inmediatos o posteriores sobre la salud, los posibles efectos tóxicos acumulativos o la sensibilidad específica de determinados consumidores para determinar si un alimento es o no seguro.

Análisis de los riesgos alimentarios

Dentro de este paquete se establece además cómo debe llevarse a cabo el análisis de los riesgos para la salud, que se efectúa en varias fases: la evaluación, la gestión y la comunicación al público. El proceso ha de llevarse a cabo de manera independiente, objetiva y transparente y debe basarse en las pruebas científicas disponibles. Toda esta normativa tiene como resultado que cuando el análisis indica la presencia de un riesgo, los Estados miembros y la Comisión Europea pueden aplicar el principio de precaución y adoptar medidas provisionales y proporcionadas. Las normas, como explica Enrique Estrella, “son un garante de que todo está bien, si se cumplen, todo está bajo control, pero además ayudan a saber cómo actuar en el caso de que haya cualquier tipo de problema, reduciendo la pontencialidad del riesgo”.

En definitiva, el llamado Paquete de Higiene asegura en su Reglamento (CE) 852/2004 relativo a la higiene de los productos que “todos los agentes económicos del sector alimentario garantizan que todas las etapas del proceso de las que son responsables, desde la producción primaria hasta la puesta en venta o el abastecimiento de los productos alimenticios al consumidor final, se llevarán a cabo de forma higiénica de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento”. De esta forma, estarán obligados a cumplir con una serie de requisitos generales y específicos en materia de higiene en las empresas que estén bajo su control.

Real Decreto del Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos

Además de las normas europeas, cada estado miembro define las normas específicas teniendo en cuenta las características de sus producciones y mercados. En España, donde se puede afirmar que existe una amplia experiencia en el registro de empresas y productos a través de una herramienta administrativa que ha funcionado durante más de treinta años, se encuentra el Real Decreto del Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos que exigía como elemento clave para el funcionamiento de las empresas alimentarias en España, la autorización sanitaria previa por parte de las autoridades competentes para el funcionamiento de cualquier empresa.

La finalidad última de los registros, que no excluye la plena responsabilidad del operador económico respecto del cumplimiento de la legislación alimentaria y que establece este Real Decreto no es otro que la “protección de la salud a través de la información actualizada de las vicisitudes de las empresas que intervienen en el mercado, de manera que se garantice una adecuada programación de los controles oficiales y, a su vez, constituya un elemento esencial para los servicios de inspección, asegurando la posibilidad de actuar con rapidez y eficacia en aquellos casos en que existe un peligro para la Salud Pública”. Esta norma “constituye un complemento indispensable para asegurar el mínimo común denominador establecido en las normas nacionales y comunitarias que resultan de aplicación a la materia regulada”.

Información al consumidor reglada

Otro de los aspectos que tanto Enrique Estrella como Almudena Columé explicarán dentro de su intervención en el curso sobre Gestión de la Seguridad Alimentaria será el Reglamento (UE) 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y que consolida y actualiza dos campos de la legislación en materia de etiquetado, el del etiquetado general de los productos alimenticios, regulado por la directiva 2000/13/CE, y el del etiquetado nutricional, objetivo de la directiva 90/496/CEE. En este sentido, el objetivo es perseguir un alto nivel de protección de la salud de los consumidores y garantizar su derecho a la información para que los consumidores tomen decisiones en conocimiento de causa.

Entre los aspectos que se recogen en este Reglamento se encuentra la lista de menciones obligatorias para todos los alimentos envasados, esto es, la denominación del alimento, la lista de ingredientes, alérgenos (sustancia o producto que figure en dicho anexo que cause alergias o intolerancias y se utilice en la fabricación o la elaboración de un alimento y siga estando presente en el producto acabado, aunque sea en una forma modificada), la cantidad de determinados ingredientes o de determinadas categorías de ingredientes, la cantidad neta del alimento, la fecha de duración mínima o la fecha de caducidad, las condiciones especiales de conservación y/o las condiciones de utilización, el nombre o la razón social y la dirección del operador de la empresa alimentaria, el país de origen o lugar de procedencia en determinadas circunstancias), el modo de empleo en caso de que, en ausencia de esta información, fuera difícil hacer un uso adecuado del alimento, el grado alcohólico volumétrico (bebidas que tengan más de un 1,2 % en volumen de alcohol ) y la información nutricional.

Alimentos de total confianza

Como explica Enrique Estrella, “el objetivo del curso es concienciar sobre las normativas, hacer ver que si se cumplen todos los requisitos, no tiene por qué fallar nada nunca en nuestro proceso y estaremos produciendo alimentos totalmente seguros, de total confianza. No tiene por qué haber ningún problema, no tiene por qué aparecer ningún riesgo”. Uno de los problemas que señala Estrella dentro de la industria “es la falta de profesionales formados en normativa”, por ese motivo “estos cursos son tan necesarios y tienen tan buenos resultados”. Aunque las normas son en sí mismas explicativas y el Estado y las Comunidades Autónomas se encargan de elaborar guías para su aplicación “son muchos pormenores, muchos requisitos y muchos aspectos a tener en cuenta, por lo que es imprescindible formar a los profesionales, que tengan herramientas suficientes para poder aplicar las normas y saber que su manera de ejecutar es la correcta, la segura”. Estrella hace hincapié en que la aplicación de estas normas es obligatoria y que la responsabilidad recae en todos los casos en el operador de la empresa, por ese motivo, aunque un agente externo implante las normas y protocolos de seguridad, la responsabilidad en caso de crisis siempre será de la empresa alimentaria.