El llamamiento al consumo de productos ovinos y caprinos da sus frutos en el confinamiento

Los hogares aumentaron un 64,5% el consumo de carne de ovino en la octava semana de confinamiento (del 4 al 10 de mayo), en la que se ha detectado además un incremento de las compras de productos de alimentación del 30,6% con respecto a la misma semana del año 2019, así como una subida del 6,8% en comparación con la semana anterior.

En esta octava semana tras la declaración del estado de alarma para hacer frente a la crisis sanitaria de la Covid-19, el crecimiento interanual es generalizado en todos los alimentos, con un aumento superior a la media en el consumo de carne de ovino, según el análisis de consumo en el hogar del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En esta octava semana tras la declaración del estado de alarma para hacer frente a la crisis sanitaria de la Covid-19, el crecimiento interanual es generalizado en todos los alimentos, con un aumento superior a la media en el consumo de carne de ovino, según el análisis de consumo en el hogar del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Esta es la tercera semana consecutiva con un alza superior a la media de total de alimentación, si bien el volumen de carne de ovino adquirido en esta semana es sensiblemente inferior al registrado la semana anterior (-15%).

Los productos de la pesca también ocupan un lugar destacado en la cesta de la compra de los españoles, con incrementos interanuales del 32% en pescado fresco, del 67% en pescado congelado y del 33% en conservas de pescado.

También aumenta el volumen de compra de frutas y hortalizas, tanto frescas como transformadas, en relación con la misma semana de 2019, así como con la semana previa.

Asimismo, crece el consumo de arroz y pastas, aunque no presentan repuntes tan elevados como en las primeras semanas de confinamiento. Algo similar ocurre con las legumbres, que también registran crecimientos interanuales, pero se ha comprado menos volumen que en la semana anterior.

Mientras, el incremento de la compra de harinas y sémolas no ha impedido que se hayan producido mayores ventas de pan, que crece un 21,5% en relación a 2019 y un 8,3% sobre la semana precedente.

Fuente: La Gaceta

Cooperativas Agro-alimentarias CLM hace una donación económica a Cruz Roja para la luchar contra los efectos del Covid-19

Cooperativas Agro-alimentarias CLM y las empresas de su grupo (ACM Correduría de Seguros, SIC Agroalimentaria y Fundación CooperActiva) han realizado una donación por importe de 5.000 euros al proyecto de Cruz Roja “Emergencia Coronavirus en España” para ayudar a aquellas personas más vulnerables

El Consejo Rector de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, en su reunión virtual celebrada el pasado día 27 de marzo, acordó destinar una parte de las cuotas de sus cooperativas asociadas para realizar esta donación a Cruz Roja Española, como una muestra más de su compromiso con la sociedad y con los colectivos más desfavorecidos del medio rural castellano-manchego y, en esta ocasión, para ayudar a las personas más necesitadas ante la emergencia sanitaria provocada por el Covid-19 que se está sufriendo a nivel mundial.

Proyecto “Emergencia Coronavirus”

Cruz Roja Española, como organización sin ánimo de lucro, está desarrollando diversos proyectos para luchar contra los efectos del Covid-19 en la sociedad, abasteciendo de material sanitario, construcción de infraestructuras hospitalarias, ayuda a las familias más vulnerables y construcción de alojamientos para los más necesitados. Proyectos que necesitan del apoyo y solidaridad de toda la sociedad para que puedan lograr sus objetivos.

En este caso, Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha ha realizado su aportación económica al proyecto “Emergencia Coronavirus en España” para contribuir a reducir el impacto social de la pandemia COVID-19 en el ámbito nacional y, en especial, en Castilla-La Mancha, mediante el desarrollo de acciones dirigidas a la población en general (material sanitario, apoyo a centros sanitarios, etc.) y acciones específicas dirigidas a colectivos en situación de especial vulnerabilidad, como pueden ser personas en situación de riesgo, aislamiento, confinamiento o circunstancias excepcionales de confinamiento como pueden las personas mayores, que son el colectivo más afectado por esta enfermedad y que por razones de edad se convierte en un factor de riesgo muy grave a los efectos de un posible contagio por Coronavirus.

Las cooperativas siguen “al pie del cañón”

Las cooperativas agroalimentarias de la región, y su organización representativa al frente, siguen trabajando para alimentar a la sociedad, abasteciendo a los mercados de productos de calidad, y siguiendo al pie del cañón en estos momentos tan complicados e inéditos  para la sociedad, siempre de una forma responsable y cumpliendo con las normas y exigencias de seguridad sanitarias para velar de forma segura por la salud de los socios, trabajadores y clientes mientras dure la situación de Estado de Alarma y esperando que pronto todo vuelva a la normalidad.

Novedades en las ITEAF

Las Inspecciones Técnicas de Equipos de Aplicación de productos Fitosanitarios siguen su evolución normativa

Los equipos que en el 2016 tuvieran más de 5 años de antigüedad debían haber sido inspeccionados, siempre que fueran de alguna de las categorías obligadas a realizarlas

Periódicamente se actualiza el censo de equipos de aplicación de fitosanitarios a nivel nacional y el número de inspecciones realizadas

Desde que en enero de 2016 se publicara la “Resolución de 29/12/2015, de la Dirección General de Agricultura y Ganadería, por la que se aprueba el Programa de Inspecciones de los Equipos de Aplicación de Productos Fitosanitarios de Castilla-La Mancha para el año 2016 y se da publicidad al mismo”, ha habido una evolución importante tanto en el desarrollo de las inspecciones, como en la referencia técnica para la realización de inspecciones por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Durante el año 2019 son varias las novedades que se han producido. Entre ellas podemos destacar:

  • Actualización del nuevo  “Manual de Inspección de equipos de aplicación de fitosanitarios en uso. Norma UNE EN ISO 16122”, que es válido desde el 1 de junio de 2019 y que se adapta a la norma citada, sobre inspecciones en equipos pulverizadores de maquinaria forestal y agrícola.
  • Publicación de guías específicas para diferentes categorías de equipos.
  • Nueva aplicación APPRITEAF para las estaciones de Inspección Técnica de Equipos de Aplicación de productos Fitosanitarios (ITEAF).

Por lo tanto, las guías específicas publicadas hasta ahora son:

  • Espolvoreadores
  • Equipos montados en aeronaves.
  • Centrales hortofrutícola.
  • Centrales de procesado de semillas.

Además, existe un manual de inspección de equipos de aplicación de fitosanitarios en invernaderos.

Toda esta documentación permite a los técnicos contar con una valiosa información a la hora de unificar criterios en el desarrollo de las inspecciones y despejar dudas en el desarrollo de su tarea diaria, dada la variedad de situaciones a las que hay que enfrentarse a la hora de realizar una inspección.

Datos de equipos inspeccionados

Según los datos publicados en septiembre de 2019 por el MAPA, los equipos inspeccionados a nivel nacional son los siguientes:

Como se puede observar Castilla-La Mancha es la segunda región con más equipos, proporcional al número de equipos ya inspeccionados.

Hay que recordar que los equipos que en el 2016 tuvieran más de 5 años de antigüedad debían haber sido inspeccionados, siempre que fueran de alguna de las categorías obligadas a realizarlas, es decir, pulverizadores hidráulicos, pulverizadores hidroneumáticos (atomizadores), pulverizadores neumáticos (nebulizadores), pulverizadores centrífugos y espolvoreadores, a los que se han sumado los equipos instalados en invernaderos, equipos de tratamientos de semillas y los instalados en centrales hortofrutícolas.

Si se adquiere un equipo nuevo, a los cinco años deberá pasar una inspección, a no ser que pertenezca a una empresa de servicios, o a una cooperativa, ASV o uso compartido de maquinaria, en cuyo caso deberá pasarla cada tres años.

Periódicamente se actualiza el censo de equipos de aplicación de fitosanitarios a nivel nacional y el número de inspecciones realizadas. Son las Comunidades Autónomas quienes trasladan toda la información al MAPA, por lo que la unificación de criterios y gestión es fundamental para el buen desarrollo del sistema.

Sostenibilidad

La sostenibilidad  es una de las claves de la subsistencia de toda actividad productiva, también la agraria. El hecho de que se controle el estado de la maquinaria de aplicación de productos fitosanitarios ayuda a que se emplee menos producto, se aumente su efectividad, se eviten resistencias de las plagas y enfermedades que afectan a los cultivos y, en definitiva, se asegure que las aplicaciones de productos fitosanitarios se realiza de manera responsable con el medio ambiente.

Si nos aseguramos que nuestro equipo está aportando la dosis adecuada y que su funcionamiento es correcto, podremos mejorar el rendimiento económico de las explotaciones y realizar una gestión profesionalizada de la misma, manteniéndola en un estado fitosanitario óptimo.

Tal y como se puede ver en la evolución de la normativa expuesta anteriormente, cada vez se amplía más la tipología de maquinaria obligada a superar las inspecciones, y es que en un escenario de evolución sostenible, se van ajustando más los consumos de productos, también de fitosanitarios, siendo la tendencia a tratar cada vez con menos productos autorizados y unas dosis más ajustadas.

SIC-ITEAF

Aunque la actividad inspectora ha sufrido una bajada importante de peticiones, hasta tal punto que muchas ITEAF autorizadas en Castilla-La Mancha han cancelado su autorización, bien temporalmente o de manera definitiva, SIC-ITEAF sigue con su labor, dando respuesta a las demandas existentes y asegurando el derecho de los agricultores a recibir un servicio profesional de calidad, asesorando sobre el manejo de su equipo, tal y como marca la legislación y con el objetivo de que el sector agroalimentario cuente con alimentos sanos y seguros.

Seguiremos apostando por la profesionalidad y excelencia en el servicio de inspecciones, con la máxima atención al agricultor y la resolución de cualquier demanda que pueda surgir.

EU-SE-BIO, el vino de la gratitud

Entrevista a Eduardo Daswani, director y fundador de  “El Arte de Servir” y emprendedor en el sector vitivinícola

La pasión por el vino ha llevado a los empresarios Eduardo Daswani, Consultor y Formador en el sector de la Restauración,  y a su mujer, Ana Elisabeth Fernández, empresaria en el sector de la Construcción e Inmobiliario, a  emprender una nueva actividad en el sector vitivinícola.

Este matrimonio que cuida de las viñas que ella heredó de su padre, acaba de embotellar su primer vino de autor, que comenzará a comercializarse a partir del próximo mes de noviembre de 2019. Tras cuatro cosechas de pruebas, de pequeñas producciones de vino artesanal, ecológico y sin sulfitos añadidos, salen al mercado con un Tempranillo de la cosecha de 2018, con 6 meses de barrica de roble.

Descubrí la Agricultura Biodinámica, que me cautivó, y me hizo aprender a disfrutar del trabajo con la tierra desde otra perspectiva

Pregunta: ¿Cómo fueron sus primeros pasos en el sector?

Respuesta: Duros y curiosos (risas). Podría decir que hay tres etapas claramente marcadas. En la primera, empecé a vender vino en el año 2000, como “aprendiz de camarero” en un restaurante que gestioné durante cuatro años. Por aquel entonces, yo ni bebía vino, ni sabía de variedades, ni mucho menos, cómo se elaboraba y qué aspectos incidían en la calidad de un vino para fijar su precio.

Es duro (y poco profesional) vender ignorando sobre el producto que vendes, así que para desarrollar mis competencias como aspirante a convertirme en un profesional de sala, asistí a unos cuantos cursos de catas, y descubrí, de la mano de grandes profesionales, un mundo apasionante, a la vez que complejo. Trasladé a mi equipo mis aprendizajes, y eso nos permitió posicionarnos como un restaurante donde todo el personal de sala tenía conocimientos para poder dar un servicio de calidad en relación al vino. Algo que, por cierto, hoy en día, como cliente y como consultor, echo en falta en muchos establecimientos. Creo que en España no se vende más vino en los restaurantes debido a la falta de formación al respecto.

La segunda etapa comenzó en 2004, cuando visité con mi mujer y mis suegros, por primera vez, las viñas en el Término Municipal de Campo de Criptana, y pude ver personalmente una vendimia. Fue tras la muerte de mi suegro, meses más tarde, que mi mujer y yo nos hicimos cargo de la gestión. Entonces empezamos a aprender del cuidado de la tierra, y a descubrir lo duro de trabajar en el campo. Un par de años más tarde, descubrimos la Agricultura Biodinámica, que nos cautivó a ambos, y nos hizo aprender a disfrutar del trabajo con la tierra desde otra perspectiva.

La tercera etapa llega en 2014, después de varias campañas de “Fiesta de la vendimia”, muy divertidas, por cierto, con amigos y nuestros hijos. Viendo y comprobando que la calidad de la uva era muy alta, decidimos empezar a producir vino para autoconsumo, con una pequeñísima parte de la producción, a modo de ocio.

P: ¿Cuándo se planteó la posibilidad de elaborar un vino para comercializar?

R: La idea rondó por la cabeza desde que vimos que el resultado de la primera producción para autoconsumo gustaba a quien probaba el vino. La descartamos por no querer entrar en un sector del que desconocíamos el modelo de negocio. Las siguientes tres cosechas seguimos recibiendo muy buenas críticas, incluso destacando en alguna cata a ciegas con colegas del sector.

Nuestra apuesta ha sido siempre mantener un proceso de elaboración totalmente natural y sin sulfitos añadidos. Vimos además que nuestros “potenciales futuros clientes” aceptaban con agrado que cada añada fuera distinta, sin correcciones de sabor en bodega. Nuestro deseo era seguir manteniendo esto como una actividad de ocio, y no de neg-ocio. Pero…, realmente, fue el interés de un inversor extranjero el que activó el deseo de salir al mercado formalmente, y sondear una nueva vía de actividad económica.: “¿Quién hace este vino? Quiero conocerlo”, le pidió el inversor a un amigo al que yo cada año regalaba unas botellas para que hiciera pruebas de maridaje con sus jamones ibéricos de bellota, en Jabugo.

Nuestra apuesta ha sido siempre mantener un proceso de elaboración totalmente natural y sin sulfitos añadidos

P: ¿Cuál ha sido el fruto de este proyecto?

R: Gracias a la colaboración de una bodega cercana, a quienes estamos muy agradecidos, hemos podido embotellar con su registro sanitario, una producción limitada de 911 botellas.

P: ¿A qué responde el nombre, EU-SE-BIO?

R: Es un homenaje a mi suegro. Un día, pensando en el nombre que le pondría al vino me di cuenta de que su nombre terminaba en bio.  Las fincas están certificadas en ecológico (BIO), y además tenemos el deseo de poder certificarnos algún día por el sello que reconoce el cuidado de la tierra según los principio de la agricultura BIOdinámica. Si las cosas van bien, queremos salir a EUropa, y a Estados Unidos. Todo cuadraba fácilmente con su nombre, y a ambos nos emocionaba profundamente “bautizarlo” así. Y lo del vino de la gratitud, es porque mi mujer y yo sentimos que hay que dar gracias a todos los que han hecho posible que este proyecto se haya convertido en una realidad.

P: ¿Cuál es vuestros siguiente objetivo o reto?

R: Nuestro siguiente objetivo es medir el tiempo que tardamos en vender la producción, y ver quién es nuestro cliente potencial para la capacidad de producción que tenemos. A partir de ahí, pensar si queremos pasar del ocio al negocio. Mientras tanto, los ingresos de esta producción irán destinados a cubrir los costes de las inversiones en innovación que estamos haciendo: placas fotovoltaicas, monitorización del estado hídrico de las plantas, y automatización del sistema de riego por goteo, para gestionar eficientemente los recursos y el tiempo, todo controlado desde el Smartphone.

Este, como otros sectores, requiere de una constante modernización y adaptación a las tendencias del mercado, sin perder de vista la sostenibilidad medio ambiental y también económica. No sabemos si seguiremos o no haciendo nuestro propio vino, pero sí tenemos la certeza de que seguiremos cuidando y respetando estas tierras, de una forma ecológica y biodinámica. Eso garantizará tener siempre una uva de calidad, que es uno de los valores con los que afrontamos cualquier proyecto que emprendemos.

El pan rejuvenece con una nueva norma amasada sobre distintas harinas

El pan sigue siendo el símbolo por antonomasia de la alimentación pero su consumo ha bajado un 50 % en los últimos veinte años; desde este lunes vivirá una segunda juventud con una nueva norma de calidad que se ha amasado para dar respuesta a cerealistas, productores y consumidores.

La normativa actualizará la vigente, de 1984, y su primer efecto es que habrá más diversidad de panes por los que se paga el IVA superreducido (4 %), ya que amplía la definición de “pan común” e incluye productos elaborados con harinas distintas a la de trigo. Así, ya son panes comunes los elaborados con harinas integrales, o salvados, o los que tienen bajo contenido en sal, y que antes se gravaban con un 10 % de IVA.

Se ha limitado la cantidad de sal que debe tener el pan común -1,31 gramos por cada 100-, lo que adelanta lo que será una obligación a partir de 2022.

El consumidor tendrá, además, más seguridad sobre lo que adquiere, y por ejemplo, para que un pan se pueda llamar integral, tiene que tener el 100 % de las harinas con las que se ha elaborado de variedad integrales; si es sólo un porcentaje, habrá que indicarlo.

Sección de panadería en u hipermercado. Foto: EFE / J.M. Espinosa.

En la misma línea, para poder denominarse “multicereal” o “de masa madre” tienen que cumplir estrictamente con los requisitos de una norma que fue publicada en el Boletín Oficial del Estado del pasado 11 de mayo, fecha desde la que los productores de pan, fundamentalmente los industriales, han trabajado para adaptarse.

Y es que esta norma de calidad que ha visto la luz tiene cambios sustanciales respecto a su primer borrador, y no ha suscitado unanimidad en el sector del pan industrial, muchas de cuyas enseñas se han visto obligadas a reformular recetas o dejar de usar determinadas denominaciones comerciales.

Es decir, más cambios en el lineal, en el que sin embargo podrán convivir con los productos elaborados antes de esta fecha, que “podrán comercializarse hasta que se agoten las existencias”.

Menos críticas desde las artesanas

Desde las panaderías artesanas se muestran menos críticos, y como explica a Efeagro Begoña San Pedro, del establecimiento Migaña, los clientes no notarán cambios en las formulaciones, pues “esta norma se nos queda corta”.

A su juicio, el primer boceto de esta norma estaba “muy dirigido” a ayudar al pan industrial” y, con la de ahora, “se han mejorado cosas, pero falta mucho más”, la valora en “un 5”.

De momento, el consumo de panes industriales, tanto en frescos como secos, ha experimentado crecimientos en valor del 3,6 y el 4,5 % en 2018; mientras, el pan fresco integral cayó un 21,7 %, el fresco normal un 2,0 % y el fresco sin sal un 11,2 %.

En general, el consumo per cápita de pan en España ha descendido dramáticamente en los últimos veinte años: de los 57 kilos que se ingerían en 1998 a los 31,8 de 2018.

Y, aunque esté muy presente en la vida y en la cesta de la compra, el presupuesto anual que se dedica a pan es apenas una migaja del presupuesto en alimentos: 21 céntimos al día.

Fuente: Efeagro

La agricultura familiar, base para la garantía alimentaria y para la vida del territorio

La FAO ha inaugurado la Década de la Agricultura Familiar con el objetivo de poner de relieve esta economía alejada de las producciones industriales.

Fuente: EfeAgro

Ocho de cada 10 alimentos provienen de la agricultura familiar en términos mundiales, un modelo que representa el 96 % de la agricultura en la UE y que en España da empleo a más de 640.000 personas, cada una de ellas con una historia de emprendimiento que ayuda a mantener vivos los pueblos.

La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) acaba de inaugurar la Década de la Agricultura Familiar, que se establece hasta 2028 con el objetivo de poner de relieve esta economía alejada de las producciones industriales y de grandes formatos, como las macrogranjas, sobre las que hay tanto debate social.

Según un informe de Cajamar, en España el 94 % de las explotaciones tiene como titular a una persona física (la figura apropiada para las pequeñas explotaciones) y ocupa el 70 % de la superficie agraria utilizada en España.

Entre los requisitos que definen la agricultura familiar, la Unión Europea (UE) explica que es aquella en la que al menos la mitad de la fuerza de trabajo habitual proviene de miembros de la misma familia, además de ser negocios que no sólo buscan la rentabilidad económica, sino también el progreso social y territorial en el que se ubican.

Son muchos los nombres y apellidos que realizan este tipo de producción, con agricultura y ganadería a pequeña escala, y gran importancia en el territorio.

Con nombres y apellidos
En el sector del olivar tradicional, por ejemplo, ejercen muchos pequeños agricultores como es el caso de José Gilabert (54 años) que gestiona junto a su hermano 45 hectáreas de olivos en la zona de Mogón, en Jaén.

Tomaron el testigo de su padre, y han ido ampliando sus hectáreas hasta llegar a disponer de unos 4.500 olivos con producciones medias por campaña de 200.000 kilos de aceituna.

Según explica a Efeagro, las ventajas de la agricultura familiar las centra en la satisfacción personal que da trabajar su propia tierra y considera que es “fundamental” para los pueblos porque el modelo industrial les dejaría fuera del mercado.

No obstante, reconoce que a un agricultor le es más difícil soportar los costes de producción que a una gran empresa y defiende, como estrategia, que el pequeño productor apueste por productos de mayor valor añadido para diferenciarse de la industria.

En Jaén vive Julián Peinado, quien a sus 41 años lleva 15 dedicado al campo: comenzó con 500 olivos y ya gestiona unos 5.000 (más de 300.000 kilos de aceituna anuales), en cuyo cuidado recibe la ayuda de su hermano y algunos amigos, especialmente en la época de la recogida de la aceituna.

Tiene claro que una de las ventajas de ser “pequeño” es que no depende de nadie al ser autónomo, y él mismo gestiona sus horarios, por lo que puede conseguir “mucho tiempo libre”.

Entre los inconvenientes, coincide en el gran desembolso que supone gestionar el terreno por sí mismo, ya que no está bajo el paraguas de una gran compañía y es más frágil ante cualquier vaivén de los mercados o las adversidades meteorológicas que pueden complicar una campaña.

La toledana Milagros Parra (49 años) tiene en Lagartera (Toledo) más de 800 ovejas productoras de leche, una explotación en la que continúa junto con su hermano la saga familiar, una vez que su padre se jubiló.

La producción la venden a una quesería de Herreruela (Cáceres) y asegura que, a pesar de la escasa o nula rentabilidad, le gusta esta ganadería en pequeño formato porque puede disfrutar del campo y “permite que siga vivo” el territorio. E insiste, como los demás, en el esfuerzo económico que tiene que hacer el pequeño productor para llevar adelante una explotación.

Ahora, este decenio de la agricultura familiar servirá de acicate para poner el foco sobre este modo de trabajar la tierra que, aun siendo poco conocido, es esencial para la distribución de alimentos seguros y saludables en todo el mundo. 

Estabilidad en el precio de la almendra nacional

La última sesión de la Lonja de Albacete ha constatado la repetición de los precios de todas las variedades de almendra, quedando en 5,30 euros/kilo la Comuna; 6,30 la Marcona; 5,60 la Largueta; 5,40 la variedad Guara y 7,20 la Ecológica.

Fuente: AgroCLM

La lonja de Murcia tampoco ha registrado grandes variaciones de precios, con repeticiones y alguna bajada de un céntimo, quedando la Marcona en 6,18; la Largueta en 5,24; la Comuna en 5,07; la Guara en 5,10 y la Ecológica en 6,94 euros por kilogramo.

Aunque en lo que va de año las predicciones sobre la producción de almendra no eran especialmente buenas, en especial por los daños ocasionados por las heladas en muchas zonas tras una floración temprana, poco a poco estas previsiones han ido mejorando hasta alcanzar un momento de estabilidad.

Pese a ello, el precio de la almendra no ha se ha visto afectado de momento y se mantiene estable, con cotizaciones más altas que el pasado año.

Los mercados responden a las protestas de los olivareros con la bajada más fuerte en semanas

Este miércoles 29, en Jaén, los olivareros andaluces esperan reunir a cinco mil personas en la primera gran protesta del sector, que ha logrado finalmente, la unidad, contra la bajada de los precios del aceite de oliva en origen. Y lo harán doblemente enfadados, ya que la respuesta de los mercados ha sido esta última semana una de las bajadas más fuertes de lo que va de año.

Fuente: AgroInformación

Unos precios del aceite de oliva a la baja que, según fuentes de Oleoestepa, se debe en gran medida a que la oferta es muy amplia y la demanda escasa, pero que también representa todo un reto ante la situación del sector, que no ve cómo frenar esta situación.

Además, a este panorama se le suma que las previsiones señalan que la próxima cosecha de los principales países productores del Mediterráneo será mejor que la actual, lo que suscita cierto “miedo”, ya que podrían sumarse unas elevadas existencias al final de la campaña actual con una producción importante en la próxima.

Estas mismas fuentes señalaron que esta semana se cerraron operaciones en aceites de oliva lampantes a 1.750 euros por tonelada, lo que supone una reducción de 100 euros/tonelada respecto a la semana anterior. Por su parte, los aceites virgen se pagaron a partir de 1.900 euros y los virgen extra desde 2.300 euros/tonelada.

Finalmente, el Sistema de Precios en Origen de la Fundación del Olivar (Poolred) confirmó esta tendencia bajista en todas las categorías. En el aceites de oliva extra pasa de 2.240 a 2.144. El virgen bajó hasta los 1.847 por los 1.984 euros de hace siete días y el lampante se ha quedado en 1.759 por el 1.826 de hace una semana.

Por su parte, el último Informe semanal de Coyuntura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación correspondiente a la semana 20, se destacan los descensos generalizados en las cotizaciones semanales de los aceites de oliva, (-2,56%) en el aceite de orujo crudo, (-1,54%) en el aceite de orujo refinado, (-1,02%) en el virgen extra y en el oliva refinado, (-0,95%) en el aceite lampante y (-0,78%) en el aceite virgen. El precio del aceite de girasol refinado incrementa su precio un 1,61%.

Se mantiene la tendencia negativa en los precios de los cereales, pese a que esta semana sube algo el maíz

Los precios medios de los cereales registraron de nuevo leves bajadas en los mercados mayoristas durante la semana 21 (del 20 al 27 de mayo) respecto a la 20, a excepción del maíz, la única variedad que se ha librado de la tendencia negativa que lleva acumulándose en las cotizaciones desde hace varias semanas, según los datos facilitados este lunes 27 por la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe).

Fuente: AgroInformación

En el caso de este cereal, el precio medio se fijó en 180,14 euros por tonelada, lo que supone un ligero repunte del 0,10 %, mientras que el resto de cereales se ha producido caídas, si bien todas por debajo del 1 %.

Así, el trigo blando ha descendido un 0,98 % al cotizar esta semana a 192,91 euros por tonelada; la cebada malta, un -0,95 %, con 191,50 euros por tonelada; y la cebada, a 179,09 euros por tonelada, un -0,94 % más que hace una semana.

Por su parte, el precio del trigo duro en esta última semana ha sido de 213,17 euros, un -0,17 % respecto a la semana anterior.

Desde el inicio de 2019, la evolución de los precios mayoristas de los cereales pasa por un aumento en trigo duro (+4,06 %) y recortes en trigo blando (-4,51 %), maíz (-0,88 %) y cebada (-6,61 %).

Cabe destacar que la tendencia negativa se mantiene cuando aún en Castilla y León se sigue mirando al cielo, ya que la lluvia o la ausencia de ella en estas pocas semanas que quedan para el arranque de la campaña sentenciará si la de 2019 será una cosecha mediocre o directamente mala, según las estimaciones de ASAJA de Castilla y León.

En el segmento de proteínas y subproductos, el precio medio mayorista de la soja ha bajado un -3,96 % desde la primera hasta la semana 20 de 2019; el de girasol se ha mantenido sin cambios; el de la colza se ha recortado un -7,09 %; el de la pulpa está un 0,94 % más alto y el de la cascarilla, ha caído un -31,79 %.